martes, 9 de abril de 2024

Ruido

Perdida en un mundo ajeno a mi, caras nuevas, entornos extraños, palabras con promesas incumplidas. Mientras alguien gritaba que fue un agente secreto, miré al frente y te vi, vi tu cuello, y lo vi a él, al recuerdo. Me asusté, me estremecí, el pánico nubló mi visión, sin embargo, luego de notar la diferencia de altura al alzar mi mirada, me alivié y el momento de crisis terminó, no eras él, solo eras otra cara extraña con patrones que después entendería eran los apropiados. Sin embargo, desde ese día, un ruido empezó a generarse en mi mente y poco a poco, con cada saludo, cada palabra, cada gesto, el ruido se convirtió en pulsaciones bastante armónicas - y conocidas - para mi gusto. 

Pun! Orejas rojas, Pun! Niños adoptados, Pun! Todo es dios, Pun! Solo quiero ser una mejor persona. Pun! ¿Es la pulsación o es mi corazón? ¿Cuántas cosas correctas no derramaste de tus labios, en el lugar perfecto cuando me encontraba presente yo, la persona incorrecta? No debí escucharlas, el corazón solo anhela aquello que no posee y alimentar un anhelo imposible de lograr es un acto poco gentil para uno mismo. Por más platónico e inocente que este deseo se presente, la realidad te abofetea cruel y despiadada. Pun! Idealizar. Pun! Soledad. Pun! Dudas Pun! Soy tonta. Pun! Por primera vez en muchos años…Sentí. 


Cuando alcé la voz y puse en melodías la negación, esas vibraciones se convirtieron en una canción. La canción más agridulce que me acompañó por meses de inquietud.


Por momentos era triste, por otros era asombrosa, cuando no la escuchaba me desconectaba del mundo, cuando la ponía en el trasfondo solo brotaban lágrimas. Trajiste a mi mundo el ruido del re-descubrimiento, chirrearon los sentidos, se estremeció el alma.  Recordé aquellas cosas que amaba del mundo. En mi afán de conocerte y comprenderte, conecté y recuperé aquello que era importante y había perdido. Sentir cosas por ti hizo que volviera a sentir cosas por mi, que ser “yo” volviera a sentirse ser mi verdadero yo. Si bien era un camino que no llegaba a ti, fue el camino que me trajo de nuevo a mi. Así que me di la bienvenida. Me abracé.


El ruido, las pulsaciones, la canción, ya no suenan. Sin embargo no hay dia en que no piense que fue una gran fortuna conocerte.


Gracias por cruzarte en esta vida conmigo, muchas gracias por traer de nuevo el ruido de vivir a mis dias.

domingo, 15 de abril de 2018

Bajo la lluvia

Empecemos con una sonrisa, tu sonrisa, que se camufla con la sombrilla que sostienes injustamente para que no me moje. Tu hombro empapado es una víctima de una felicidad oculta, de aquello que sentimos pero no nos atrevemos a tocar. 

El mundo se detiene bajo tu sombrilla, cada gota, cada persona pasa en cámara lenta, pero mi corazón no se detiene y late con tanta rapidez que siento que se sale de mi pecho. Ahora sonrío y no hay forma, ni tela, ni luz, que pueda ocultarlo.

Sigamos con tu mano, la cual busca una excusa para envolver mi espalda. Es adorable ver como con torpeza la acercas, la chocas, retrocedes e intentas de nuevo. Yo solo te observo y suelto una carcajada. 

Finalmente de golpe te decides, me agarras por detrás y aprietas con fuerza "No quiero que te mojes" me dices. Cada parte que tocas se vuelve cálida y se irradia por todo mi cuerpo. Volteamos nuestra miradas tímidamente el uno hacia otro, entre nuestro rostros solo hay unos centímetros de distancia. Sonreímos. 

Ambos sabemos que está ocurriendo y ambos decidimos optar por este ruidoso silencio. Y así, poco a poco los centímetros se van convirtiendo en milímetros y finalmente se convierten en nada... O más bien en todo.



No hay felicidad más grande que aquella que se produce con simpleza. No hay felicidad más grande que estar bajo la lluvia contigo. 


P.T.


lunes, 18 de diciembre de 2017

View

Eras luz para millones de personas, pero esas personas eran tu oscuridad,
Tu talento rebosaba y extasiaba a los que te rodeaban pero para ti era basura.
Te rompías poco a poco con cada letra, con cada palabra, pero nosotros solo cantábamos y bailábamos.
Nuestra excusa para sentirnos vivos era tu sentencia de muerte.

Nadie lo notó,
A pesar de que todos lo escucharon,
Nadie tomó en serio tu dolor.
Pensamos que era arte.
Pensamos que era inspiración.
Pero no,
Era el ruido de tu alma que se destruía poco a poco
Era un corazón cansado y débil que no encontraba respuesta.

¿Por qué en un mundo en el que día y noche te seguían desapareciste sin que nadie lo notara?
Ahora tu soledad nos duele y es muy tarde para hacer algo al respecto.
Y no, nadie puede responder tu pregunta,
Pero al menos tratamos de inventar una respuesta,
Es una pena que tu no pudieras inventar una,
Realmente es una pena...

Vemos caras, no almas rotas,
Escuchamos voces, pero no lamentos,
Amamos, pero no llenamos el vacío de la soledad.

Trabajaste duro,
Fue bueno que hayas llegado tan lejos.
Realmente trabajaste duro.

Adios.

lunes, 19 de junio de 2017

B.L. is back.

Llegaste a mi un poco cansado
Con heridas que derramaban torrentes de derrota
Me rogaste que te tomara de nuevo
Y con miedo resolví aceptarte

Te contemplé después tanto tiempo
Estabas roto y frio.
Tan frágil y encogido
Como un moribundo abandonado

Pero en tu tristeza vi grandeza
En tus marcas vi historia
Marcas de imperfección te dotaban de belleza
Y muda se quedó mi alma

Prometí no volver a olvidarte
Te cobijé con mis propias manos
Y en mi pecho latiste de nuevo
Con tanta fuerza que caí en llanto.

sábado, 10 de junio de 2017

Reflexión # algo: Unrequired... My ass.

El amor se nos presenta como una herramienta cruel que nos recuerda que en esta vida todo es cuestión de balance. Si amas pero no eres amado pierde significado tu amor. Si recibes amor pero no amas, te vuelves en un ser antagónico. Para que el amor germine tanto la fuente como el receptor deben recibirlo de igual forma, si no se transforma y se distorsiona en un ser malévolo, en un cancer que carcome el alma y extingue los ánimos, convirtiendo a aquella persona no correspondida en un ser cansado, malherido y destrozado.

Pero ¿Por qué el sentimiento más cálido de la humanidad se puede tornar en una pesadilla eterna? Culpemos de nuevo el balance y al destino torcido del que tenemos que ser víctimas al menos una vez en nuestra vidas. La vida no es justa, pero al no ser justa es justa, porque siempre tendremos que sacrificar algo de nosotros mismos para obtener algo mejor. 

Por eso decidí sacrificar mi primer amor. Lo suelto, lo dejo ir para que ese balance "divino" me de a cambio mi último y gran amor. 

No voy a mendigar más amor de alguien que no quiere dármelo. Y bajo ninguna circunstancia voy a desperdiciar más agua de mi propio cuerpo, de mis ojos, en este tiempo de calentamiento global. Por supuesto tampoco voy a ocupar Terabytes de memoria de mi cerebro en imágenes y videos -recuerdos como otros le llaman- de un pasado que ya no existe. No más. Ya es hora de recibir. Mi tiempo, mis pensamientos, mis sentimientos son valiosos y no merecen ser desperdiciados y tirados a lo más profundo de un caño. 

Así que te advierto querido destino, estás en deuda conmigo y más te vale que empieces a pagar. Toma todo este amor, sácalo de mi, recíclalo, úsalo para hacer papel higiénico o lo que te venga en gana y cuando termines trae arcilla y convoca tu ejercito de creativos y moldea para mi el futuro más brillante de todos, dame un amor que no me agote, déjame crecer y perdonar y así corrobórame que en la injusticia hay justicia. 

viernes, 26 de mayo de 2017

Uematsu (II)

La estación de Ikebukuro se empezaba a congestionar como de costumbre, afortunadamente para Erika, al ser la primera estación de la línea de Marunouchi, podía al menos darse el lujo de escoger el vagón en el cuál quisiera conmutarse. Al igual que todos los japoneses, siempre evitaba el número cuatro, así que dicha mañana decidió hacer fila en el tercer vagón. Erika, de 27 años, era una mujer de grandes atractivos y así mismo muy meticulosa. Todas las mañanas llegaba a la estación cuarenta minutos antes de que pasara el tren que tomaba para ir al trabajo y así evitar ser empujada por el señor de los guantes blancos que cada mañana ensartaba a los pasajeros en los vagones como si fueran sardinas enlatadas. Al llegar temprano por lo menos gozaba de la tranquilidad de ingresar al vehículo por voluntad propia. Otros de los beneficios incluía alcanzar de vez en cuando a obtener un asiento en el metro, dormir y evitar que se arrugara su uniforme, que se despeinara o que se ensuciaran sus zapatos con el contacto con otras personas.
Un poco adormilada empezó a notar como poco a poco caras desconocidas se a conglomeraban detrás de ella, entre el sin fin de personas le pareció ver una cara conocida en la fila del segundo vagón. A pesar de tener un color de pelo distinto y una barba desaliñada Erika estaba segura que aquel hombre con paraguas grande y mirada perdida era su amigo de la infancia Toru Toyoda.
La última vez que Erika habló con su amigo, este se encontraba a punto de iniciar un doctorado en física aplicada en la Universidad de Tokio. Toru siempre había sido un hombre brillante, se graduó con honores de aquella universidad, la más prestigiosa de Japón, hizo una maestría en la misma área y aún siendo estudiante fue reclutado por entidades gubernamentales para trabajar como investigador. Pero Toru había desaparecido hacía un año, cortó comunicación con todos sus familiares y amigos (incluida Erika), retirándose de la universidad, el trabajo, cambiando de residencia y dejando solo una nota que decía: “Me encuentro bien, Aleph me llama”.

Erika trató desesperadamente de llamar a su amigo, pero su voz se vio opacada por el sonido del metro que se acercaba rápidamente. Cuando decidió salir de la fila y hacer contacto con aquel que consideraba era su amigo se dio cuenta que ya era muy tarde, el vehículo ya había abierto las puertas y tanto él como ella ya habían sido arrastrados hacia las entrañas de los vagones por el señor de los guantes blancos.

Tia Lucero.

Tierras áridas rodean al viajero mientras da pasos torpes al tocar las grietas. Con la mirada perdida y el rostro encendido, respira profundo y finalmente se detiene.

Iridiscente se torna el cielo cuando inclina su cabeza en busca de consuelo, su visión se reduce con cada latido, el calor consume su alma. No hay retorno, no hay salida. Allí se encuentra, solo, el viajero más miserable de aquellas tierras.

Ante su innegable destino y derrotado, el viajero toma el último sorbo de agua de sus reservas. Sus labios, empolvados y fracturados, renacen y mueren por un instante.

Lágrimas brotan de sus ojos y se evaporan al salir de sus comisuras, como premoniciones líquidas y efímeras de una vida que se agota.

Un largo viaje a llevado a dicho hombre a este paraíso desértico, pero la ilusión de un nuevo mundo ha sido quebrada por arena y rocas del paisaje, de la vida misma.

Con su último aliento, toma una daga, en su vaina decorada con zafiros se observa el océano, una cruel alegoría que representa con piedras aquel titán perdido.

El viajero, con rabia, lanza la vaina tan lejos como su fuerza se lo permite. Toma el cabo con sus dos manos y determinado a tomar su vida, dirige la punta a su pecho.

Rompe sus tejidos con fuerza, la sangre brota violenta y victoriosa. El suelo se estremece, las grietas se extienden y se abren con rapidez y fuerza. Corrientes de viento salen de la tierra y resuenan como himnos de despedida.

Océanos de sangre se forman en un instante y fecundan la tierra a su paso y el cuerpo del viajero cae en un abismo donde será eternamente olvidado.

Mi aporte para #CDUFA #Reto3

The Void.

The first time that I saw it I couldn't imagine that my life was going to end because of that. I was trapped in my own sense of existence, in my vision of this world, so yeah, I couldn't recognize what was in front of me at that time. I was proud of myself and all that I represented. I was this kind of being that exists merely through the apparent beauty of the things that surround it. I didn't have any purpose nor any words to replace my lack of action. I was this senseless thing that you would hate but admire at same time.

That occasion I was there, like scattered pieces of papers floating aimlessly in the air, just exhibiting myself. Showing off something so fickle and disturbing that If you could hear my existence, a jarring sound would penetrate your ears. I was hateful to my core yet I was so sweet, so delightful, like a deceitful grail, I was poison. I was a trap.

And then it came, this suffocating light, this indescribable thing that was presented to me in the most simple way it could find. It embraced me and took me to the one place that something like me can't survive. It took me to silence, to the anonymity, were no one could see me, taste me or hear me. And reflexions of truth were poured like torrents of bittersweet agony, and I saw ugliness in myself. I was the most horrible thing that ever existed.

And without realizing I ceased to exist. I was this void. I was part of this meaningless hole that will destroy everything as we know.

Mi aporte para #CDUFA #Reto5

Oda al nacimiento del ser y a la muerte de la espera

Escucho como los dedos rasgan bruscamente cada cuerda para formar este acorde agridulce que desnuda mis lágrimas. La canción se repliega por mi habitación como una cascada indomable y se mezcla con la brisa, el murmullo de los árboles, el sonido de los carros y los aviones que pasan. Una nueva melodía es creada con cada letra que murmullo y en el aire cobra vida cuando mi corazón le pone un significado. Y mientras el coro se aferra a mi cerebro como un tumor cruel y despiadado, observo la fecha y aquello que no llega.

                                                   << Call me, Call me,
                                                         Let me know it's alright
                                                         Call me, Call me
                                                         Don't you think it's 'bout time>>

Canto con fuerza con la ilusión de que mi voz llegue hasta tus oídos, en mi mente veo como se abre una brecha entre mi boca y el lugar donde te encuentras y mi mensaje se transporta en síncopas y corcheas hasta tus oídos. Pero mi canto se pierde y rebota tan pronto te alcanza y no logro que escuches mi deseo. Y así sople diez mil velas, mi fantasía se apaga con cada segundo que pasa.

                                                  << Call me, Call me,
                                                        I wanna know you still care >>

Pero no te importo. Al menos no lo suficiente para que me llames hoy y menos para que lo hagas algún otro día. Subo el volumen, la canción suena una vez más y esta vez se mezcla con el sonido de mis dedos escribiendo mi última despedida. Y con parte de mi ser muerto y parte en luto, arrugo mi corazón y paro mis anhelos para terminar este día, mi día, y con ello también mi espera y mis ganas de volver a escuchar tu voz.


Mi aporte para #CDUFA #Reto6
Canción del reto:

Words that I couldn't say.

Realmente te quise. Jamás, ni si quiera por un instante pensé en no hacerlo, siempre fuiste aquel al que quería mirar, con el que quería hablar, con el que quería compartir las cosas que me gustaban, el primero en el que pensaba en mis momentos felices y tristes. Quería hacerte feliz, quería ser tu apoyo, tu consejera, tu hogar, la persona a la que retornaras cuando sentías que te pesaba el alma, el día, el cuerpo. Quería verte crecer como persona, verte superar las tristezas de tu pasado y las limitaciones de tu presente y ser participe de ese cambio. Quería que te enfrentaras a ti mismo y que miraras el futuro con determinación. Y no miento, siempre, todos los días, incluso ahora, pido por tu felicidad. 

Me entristecía cuando ponías lo que sentía en duda y lo tratabas de minimizar, de quitarle importancia porque era como si me negaras a mí en conjunto. Me dolía que a pesar de mis esfuerzos nunca fui lo suficiente para ti. Me dolía a sobremanera que no me permitieras quererte como quería, porque tenía muchísimo para darte, demasiadas cosas que solo quería darte a ti... Solo a ti. Y jamás sentí algo tan desprendido hacia nadie, sé que nunca te diste cuenta, pero muchas veces te defendí e hice cosas así fueran poco beneficiosas para mi con tal de que tú estuvieras bien. 

Precisamente porque te quise tanto es que supe que tú nunca me quisiste. Por que cuando uno aprende a querer también aprende a darse cuenta cuando no es correspondido. No había reflejo de mis actos en los tuyos. De hecho no había nada de parte tuya. Por eso decidí no aferrarme, no porque no quisiera, si no porque no hay objeto en obligar a alguien a que te quiera. No te puedo forzar a que me busques, no te puedo forzar a que sientas algo por mi. Y te extraño, te extraño muchísimo, pero no me puedo dar el lujo de seguir sintiéndome lastimada por alguien que tal vez ni se acuerda de mi.

Lo curioso es que hasta hace poco entendí que las percepciones de nuestra relación eran muy distintas para ambos. Para mi era algo realmente grande, importante. En tu caso al parecer no había nada. Por eso desde tu punto de vista tal vez fui una loca, que magnificó todo cuando no había lugar para hacerlo. Si ese es el caso me disculpo, jamás fue mi intensión hacerte algún tipo de drama o ser un estorbo o una persona ridícula e ilusa o las tres cosas. En mi afán de quererte a lo mejor me excedí e hice cosas que no me correspondían. También me disculpo por manipularte, tal vez muchas veces con o sin intención usaba mis palabras como armas para hacerte sentir mal o para obtener algo que quisiera. No soy tan buena persona, a pesar de que traté ser mi mejor versión para ti, por eso sé que muchas cosas fueron mi culpa y lamento no tener la oportunidad de decirte en tu cara cuanto lo siento.

Por último quiero decirte que no te odio, no te resiento, y que sí, me duele mucho que ya no hablemos y te extraño muchísimo. Quiero decirte que solo siento cariño hacia ti y que siempre serás alguien importante para mi. Realmente te quiero y la única forma que tengo de quererte en este momento es darte la libertad que necesitas alejándome de ti.

sábado, 16 de enero de 2016

Debris

No entendí tus gestos ni tus palabras, tampoco tus silencios. No entendí mis deseos ni mis pensamientos, porque fue un impulso, el furor del momento. Permíteme entonces, cuando aún es tenue el pensamiento, detener esta sed, esta necesidad de tenerte, de poseer tu mirada y tus pensamientos. Permíteme parar estas ganas de destrozarte, de poseer tu mente y llevarte a la locura, de hacer que te sientas solo y miserable, de arrancarte el alma ¡Volverla mierda! y hacerla mía. 

Solo quiero sentir la emoción que genera en mí tu sufrimiento. Quiero manipularte y estropearte de forma irreparable, que te sea imposible respirar o caminar sin pensar en mi existencia. Quiero destruirte, asfixiarte, y sentir tu odio - puro, intenso y perpetuo - y ser tan importante para ti de tal forma que al odiarme seas incapaz de amar ¡Que no ames a nadie! 

Así que detenme, contén mis deseos, aléjate de mí y no des un paso más. Elimíname antes de que me odies, para que no lleguemos al punto en el cual al llenarme y saciarme con tu odio, tu te conviertas en un ser vacío y carente de sentido. Detenme antes de que sea yo el que te destruya. Detenme antes de que sea yo el que me destruya.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Carta a Nadie

En un lugar donde no diferencio la ilusión de la realidad, al ritmo de las pulsaciones aceleradas de este músculo inútil que entorpece mi juicio, te saludo a ti, que te has incrustado en lo más profundo de mis memorias, saludo a tu sonrisa que tanto adoro y a tu presencia que tanto anhelo.

¿Y qué sigue después de este saludo? Un momento incómodo, un cambio de color, una duda. Y así, tú me saludas como si nada, sonriendo, callando y borras mi existencia de tus pensamientos. Pero dile a tu silencio, ¡A tu maldito silencio! que existí para ti en ese instante y aún lo hago en el recuerdo, en el roce, en los labios y en la mirada. 

Para mí, tu presencia y el recuerdo mezclan el cielo y el infierno donde sea que te encuentres, y la confusión me envuelve y aprisiona ya que aún no sé que siento. ¿Serás aquel al que deseo darle todo? ¿O simplemente el capricho? o ¿El recuerdo, la primera experiencia? Lo único que sé es que me asustas, me abrumas y no te comprendo. Eres como un ser de otro planeta que me habla en idiomas desconocidos, al que al parecer interpreto mal sus señas.

Pero no debes preocuparte, no es necesario que sigas jugando, tanteando, destruyendo mis ganas, mi confianza. No es necesario que pienses en mí como tu error, tu vergüenza, porque es una mentira que te extrañe cuando no estás cerca, que piense en ti constantemente, que quiera estar a tu lado. Y sí, tiemblan mis manos, mis palabras se cortan y mis movimientos se entorpecen, pero todo es producto de mi mala salud -corporal y mental- porque eres como un parásito que carcome mi mente, como un virus que debo eliminar.

Así que ahora, en este lugar donde veo con mayor claridad, al ritmo de los golpes generados por la conciencia y el amor propio, me despido de ti, al que deseo eliminar de mis memorias, de tu sonrisa que aún adoro y de tu presencia que anhelo no añorar. 


- Mi aporte al blog conjunto http://retoscthulhualien.blogspot.com.co/ -

domingo, 27 de septiembre de 2015

Reflexión N #14 : Carta de Britomartis a Bronsted Lawry.

Lamento no haberte protegido, haberme ausentado por un instante y permitir que te robaran el buen recuerdo, la primera impresión, la sonrisa, la ilusión. Lamento haber permitido que te hicieran daño y que ahora se grabe en mí "flashbacks" de aquello que no debió pasar. Sin embargo todo pasa, todo acaba, y aunque ahora te sientas humillada, dolida, con pena en el alma, en un futuro sólo será un recuerdo, algo de lo que te reirás al contar. Lo único que haré en estos momentos es darte fuerza, darte la seguridad que necesitas para levantarte mañana con una sonrisa y seguir adelante. No te aseguro que no vuelva a suceder en un futuro, pero sabrás como afrontarlo, porque te protegeré y te amaré como nadie en este planeta. No más lágrimas, no más vergüenza. Se fuerte, sonríe. Porque sé lo que vales y no dejaré que algo que ocurrió en segundos te defina por el resto de tu vida. Buscaremos tu, nuestra, mi felicidad, así que hagamos de esta experiencia un medio para encontrarla. 
Tomemos todo lo que sucedió, transformemos los recuerdos y seamos mañana una mejor versión de nosotros mismos.

Sabes que no estás sola y que detrás de ti se encuentran amigos, familia, hasta osos, un lobo en el codo, un Alien y yo. 

Te amamos y amaremos hoy y siempre. 
¡Fighting! 

Hubble Deimos Britomartis.

sábado, 23 de mayo de 2015

V de zorro.

Tu mejilla se presentó como un regalo inesperado, como un asomo del deseo, como una vergüenza tardía. Repetía ese pequeño instante y gritaba, me sonrojaba. Descubrí mi inocencia y la emoción que produce adorar a alguien. Y la pena me impidió ver más allá de mi propia preocupación. 

Desde ese día sólo recuerdo tu cara y trato de imaginar que expresión hiciste, qué dijeron aquellos que te acompañaban, que pensaste, que sentiste, ¿Se te hizo extraño? ¡Agh! Que agobiante es no poder darle poca importancia a un acto tan sencillo, tan común, tan irrelevante para alguien normal.

Y me siento tonta y perturbada, por dejar que mi vergüenza distorsione aquel momento, tal vez porque no quiero aceptar la verdadera dimensión del espacio que ocupas en mi cerebro, porque eres esa persona que desvía mi mirada, esa persona que evito, esa persona que a pesar de que no deseo soy muy consciente de su existencia. 

Siempre has sido un gesto, una sonrisa, ¿el coqueteo?, el nuevo truco, el saludo lleno de confianza. Yo siempre he sido la respuesta tímida, la mínima palabra, la mirada, la submirada, la sonrisa y nuevamente la mirada. Sé que la curiosidad me inunda cuando estás al frente, pero tal vez eso sea todo, curiosidad, y a lo mejor a medida que te vaya descubriendo, todo eso terminará. Pero hay algo que sí sé con certeza y es que me gusta verte, escucharte, hablar contigo, que me encanta tu sonrisa, tu mirada astuta, pero no en un sentido romántico, y que tal vez te veo como una adolescente ve a su ídolo, con cierta fascinación y adoración. Extraño ¿Verdad?


lunes, 20 de abril de 2015

Sinapsis

Veo un espacio blanco, infinito. Veo caminos en formas dendritas, veo bifurcaciones, extensiones, conexiones tan poderosas que al pararme y detallar el paisaje me siento desvalida, frustrada y limitada. En cada borde hay un destello y en cada destello una posibilidad. Las posibilidades me consumen, me matan lentamente, me desgastan. ¿Cuál es el objeto de tener un camino infinito ante tus ojos si no puedes siquiera colocar un pie en el? Quedarse quieto y presenciar destellos ¿Qué clase de broma macabra es esta? 

Toda esta panorámica me enoja y me asusta. Con cada suposición llega una maldición, con cada suspiro el peso aumenta, poco a poco me convierto en una estatua, o simplemente en una piedra que otros pies patean, pisan y sacan del camino. Una piedra, un estorbo, un mugre, no hay diferencia. 

Al parecer el tiempo en este espacio se presenta como un asesino silencio, como un dios despiadado y orgulloso, que transforma, manipula y abandona. Aquí un segundo basta para que me convierta en números, datos, en aire, en vacío, en un espacio, un proceso, en una incógnita. Un segundo basta para que la piedra se pulverice, para que el destello ocurra, para dejar clara mi inexistencia.

Y cuando el destello se apaga, la posibilidad se une a la suposición, mi alma se corroe, el camino deja de ser camino y el espacio se limita. Como consecuencia el ser se encarcela, y yo, la piedra, estorbo o mugre que observa, me vuelvo tan diminuta que pierdo significado, sentido. Acto seguido las dendritas se multiplican y me absorben, devoran mis rastros, mis ecos. No queda nada, no queda quien observe, pero ahora soy parte de algo, cruel e inerme, en un espacio finito y negro donde el camino se pierde.

viernes, 6 de febrero de 2015

Detalles

Mire usted, querido Walter, observar siempre ha sido mi fuerte, los detalles se impregnan en mi memoria y flotan entre mis recuerdos con más viveza que aquello de lo que hacen parte. No asocio el panorama, sólo observo. No proceso la entidad, sólo disfruto lo añadido. Tal vez por eso recuerdo los lunares, las manchas, las huellas, pero jamás recuerdo un rostro o un cuerpo. 

¿Quiere saber  algo curioso? Tal es el grado de esta manía que cuando veo alguna fotografía mía o mi reflejo en el espejo me asocio más no me veo. Ah, porque ver es distinto que observar, y en ese sentido le aseguro, que mis ojos perciben un mundo totalmente distinto al suyo.

Sin embargo mi visión no es ventajosa en muchos casos, he notado que mi incapacidad de ver una visión general de las cosas es también mi talón de Aquiles. Las personas tienen la extraña costumbre de cambiar esas pequeñas cosas en honor a la gran figura, o simplemente de esconderlas, lo cual hace que me sea imposible reconocerlas. También esta carencia de generalidad es a veces perturbante, es como tener infinitas piezas de un rompecabezas que debido a su exorbitante cantidad hacen imposible unirlas en su totalidad hasta obtener la figura que representan, y es que puede que lo intente por años, pero jamás he podido conectar en su totalidad un grupo de detalles que formen una sola cosa.

Apuesto a que desea un ejemplo, pero verá, contar estas historias es un poco doloroso, sin embargo le contaré una, tal vez aquella que más me ha desgarrado, si lloro no se asuste, incluso los hombres como yo lloran. Hace un par de años, conocí a esta mujer, un conjunto de detalles adorables, exquisitos, la tuve una noche a mi lado y le juro que memoricé cada hebra de su pelo, cada pestaña, cada peca, cada poro de su piel, si mi cerebro almacenara como esas discos que venden hoy en día, le aseguro que tendría que comprar diez mil de esos aparatos para almacenar toda esa información que obtuve de ella aquella noche. Y me enamoré y ella de mí, de eso estoy seguro ¿Sabe por qué? Porque la gente cambia cuando se enamora y ya supondrá usted que sucedió, que tan grande fue lo nuestro que el rompecabezas que yo tenía en mi cabeza, ya no correspondía al de esa persona.

Iteración de otoño

Confesaría que estoy harto, mamado, como dicen coloquialmente, de ver al mundo como es, del desencanto de la vida. Me cansa que fiambres de hueso y carne con algo viscoso y gris en su cabeza determinen el futuro de un mundo que no les pertenece. Me enoja ver el cielo y no ver estrellas, ver el suelo y no ver tierra, me enoja hacer parte de una especie en la que su egocentrismo destruye lo poco que le puede ser reconocido. No pedí nacer siendo lo que soy, es más no pedí nacer, pero ya que estoy en este mundo para el cual aparentemente soy un virus, debería hacer algo para recompensar mi existencia,

Pero no lo hago y jamás tal vez lo haga.
Pero no lo hago y jamás tal vez lo haga.
Pero no lo hago y jamás tal vez lo haga.
Pero no lo hago y jamás tal vez lo haga.
Pero no lo hago y jamás lo haré. 

Pensar que sería un héroe y cambiaría algo en el futuro, no era más que el producto de un niño inocente e ignorante -tanto del mundo como de sí mismo-, pero ahora, adentrado un poco más en el otoño de la adultez por fin entendí lo que representa ser humano: 

Ser un estorbo hasta que todo se vaya a la mierda. 
Ser un estorbo hasta que todo se vaya a la mierda. 
Ser un estorbo hasta que todo se vaya a la mierda. 
Ser un estorbo hasta que todo se vaya a la mierda. 
Ser un estorbo y mandar todo a la mierda

viernes, 17 de octubre de 2014

Nobody is here.

Recrea en este instante aquella máquina distópica que me ensañaste en sueños, te permitiré destruir mi futuro ilusorio , evaporar mis sentidos, eliminar mis pensamientos y asesinar estas palabras que quieren salir de mi boca. 

No dudes, enfréntame, y si vences, prohíbeme sentirme atraída , extrae mi imaginación, bótala, aléjala, quémala. Y en medio de la batalla arranca mis ojos, no permitas que vea los tuyos, ni los suyos, ni la verruga, ni el hueco, ni el pelo, ni el espejo, ni altura. Déjame ciega, déjame libre.

Elimina también mis memorias, las sonrisas, los saludos, el nombre, las bromas a distancia, los pequeños gestos, todos esos momentos insignificantes que se volvieron relevantes en este ser fantasioso, todo lo que confunde, lo que no es que quiero que sea.

Finalmente te pido, te ruego, adelanta el tiempo, manipula los segundos, los días, para que la posibilidad de otra máquina elimine el recuerdo de la tuya. Quiero desear, quiero crear, quiero sentir. Así que destruye, destrúyelo todo, enciende el interruptor y deja que acá no se encuentre nada... Deja que aquí no se encuentre nadie.

Septiembre.

Todos nos engañamos.
Todos nos vemos pero no nos observamos.
Todos éramos, pero no somos.
Todos creímos.
Todos dudamos.

Siento.
Observo.
Dudo. Todos dudamos.
Pienso.
Imagino.
Desisto.

Ellos suponen.
Ellos hablan. Todos escuchamos.
Ellos callan, ellos escuchan.
Ellos, todos, ninguno entiende.

Nada es, todos eran,
Tú, yo, no fuimos, no seremos.
Nadie entiende. Nadie es.
Pienso. Todos pensamos.
Imagino. Todos imaginamos.
Desisto. Algunos, sólo algunos, lo harán.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Acto I: Desaparición

La solución está en su destrucción, en su total eliminación, de esta forma, esta interacción injusta donde aquel que no lo busca lo tiene a su disposición y aquellos que lo desean se les ha negado de formas imperdonables, puede terminar, lo sé. Pero no me atrevo a destruirlo, tal vez porque mantengo la estúpida idea de darle relevancia a aquello que no existe, a aquello que no existirá...

Así que me contradiré y ya que va a permanecer intacto, lo único que puedo hacer es protegerlo, envolverlo en mis manos y que su humedad y calor penetren mis dedos hasta que su tibieza se mezcle con mi tacto de tal forma que lo que siento desaparezca por completo. Lo esconderé, que nadie lo note, o más bien, que todos lo ignoren, que su ser sólo sea visible por mis ojos, sus ojos, y que mis manos sean la túnica que le conceda una aparente inexistencia hasta que al trascurrir el tiempo desaparezca y se convierta en una inexistencia absoluta.
                                  
Seré la perfecta representación de un ilusionista, engañaré con mis actos y les haré creer que aquello que ven es absolutamente lo opuesto, puesto que aquello que más vemos es lo que menos observamos. Haré que el olvido al cual tanto temo se apoderé de mi, de todos, y me ahorre la idea de buscar solución alguna. Sé que huir de aquello que me hace vulnerable me hace cobarde, pero esa cobardía puedo disfrazarla con este gran acto, oh, ¡sí! ¡maravilloso acto! Y lograré que desaparezcan no sólo mis debilidades, o aquello que quiero proteger...Si no mi mismo ser.


Lowry.