En Prugsen , aldea remota cuya ubicación es desconocida por el 99% de la población mundial, existía una familia de gran estirpe y dinero. Aquella familia, de gran fama y poder había sacado de su linaje las mejores cualidades de las personas de dicha región. Sin embargo, no era perfecta, tenía un gran problema y era que todos los miembros, desde su nacimiento, eran incapaces de pronunciar palabras que contuvieran la vocal 'a' . Debido a esta carencia, los Rupten se convirtieron en ministros de su idioma al tener que escudriñar en el lenguaje para encontrar palabras que expresaran en su totalidad lo que querían decir . Sin embargo, habían palabras que no podían ser reemplazadas, así que decidieron ignorarlas sin saber que poco a poco la vocal 'a' no sería lo único que les faltaría a sus vidas.
Al pasar el tiempo dicha familia se convirtió en un grupo de personas aisladas, frías y egoístas, de un orgullo del tamaño de su fama. Entre ellos solo habían discordias, distanciamientos, rencores...y poco a poco fue decayendo, perdiendo la grandeza por la cual alguna vez fue reconocida. Fue así como Belben, el cuarto hijo del cuarto hijo del cuarto hijo del cuarto hijo y por tanto el menor de la familia, cansado de vivir de tal manera, decidió recuperar los lazos y el esplendor de su familia. Comenzó por buscar desde las raíces y tras un arduo análisis descubrió que fue aquello que los fragmentó. Fue así como su investigación lo llevó a aquel momento en el cual todos los integrantes decidieron ignorar aquellas palabras que no podían pronunciar...
-Terrible error! me dijo aquel día, me dió a entender que al no poder pronunciar la a, palabras como odio, rencor, repudio dominaban el vocablo de su familia, y que al ignorar palabras irremplazables que tuvieran la 'a', jamás hubieron palabras entre ellos que expresaran, amor, verdad, amistad,humildad, libertad etc. Sin embargo, Belven se rehusó a seguir de dicha manera, y a pesar de que sus limitaciones aun seguían, decidió traspasar aquellas cadenas. Así, mi ingenioso amigo descubrió que si bien dichas palabras en su idioma poseen 'a' y no pueden ser reemplazadas por ninguna otra, también existen en otros idiomas sin perder su significado. Así, con gran esmero, le enseñó rigurosamente a su familia que podían expresarse usando otros idiomas y hablando con palabras como love, truth, freedom etc.
Belven ya murió hace algunos años , pero el legado que le dejó a su familia y al resto de las personas que lo conocimos ha sido muy grande, él nos enseñó que muchas veces somos nosotros mismos los que nos limitamos, y que si nos decidimos podemos superar cualquiera de dichas limitaciones, q es necesario expresarse, que no es bueno ignorar aquello con lo que no podemos, y que para ser libres, debemos abrir varios caminos. Ah! y que para pronunciar la a, no es necesario pronunciarla...
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