sábado, 19 de mayo de 2012

26

Veo tus ojos, veo tus ojos y cierro los míos, y capturo tu imagen, como una foto, como un retrato, esperando que jamás se difumine o se transforme, que quede inalterable , impenetrable y eterna... Y abro mis ojos y sigues ahí , te veo, te veo y tú me ves , me ves y me sonríes, y me pierdo, me pierdo en tus ojos, en tus labios, en tus manos, en tu sonrisa, en el brillo de tus ojos, en tu pelo extraño, en cada mínimo detalle, me pierdo en ti. Y reproduzco mil veces esos segundos y paro todo en ese instante, y empiezo a imaginar cosas, y me arriesgo a suponer que hubiera sucedido si, pero vuelvo a tu recuerdo, y me congelo, me congelo y te congelas, porque ya no existe el tiempo, ya no existe el ahora, solo existes tú, tú y tus ojos, y tu sonrisa y existo yo, ese yo que al parpadear te ve, te evoca, te anhela. Ese yo que no distingue si recuerda o experimenta. 

Y nuevamente veo tus ojos, veo tus ojos y cierro los mios, y al abrirlos te veo... Te veo pero tú ya no me ves.


No hay comentarios:

Publicar un comentario