viernes, 17 de octubre de 2014

Nobody is here.

Recrea en este instante aquella máquina distópica que me ensañaste en sueños, te permitiré destruir mi futuro ilusorio , evaporar mis sentidos, eliminar mis pensamientos y asesinar estas palabras que quieren salir de mi boca. 

No dudes, enfréntame, y si vences, prohíbeme sentirme atraída , extrae mi imaginación, bótala, aléjala, quémala. Y en medio de la batalla arranca mis ojos, no permitas que vea los tuyos, ni los suyos, ni la verruga, ni el hueco, ni el pelo, ni el espejo, ni altura. Déjame ciega, déjame libre.

Elimina también mis memorias, las sonrisas, los saludos, el nombre, las bromas a distancia, los pequeños gestos, todos esos momentos insignificantes que se volvieron relevantes en este ser fantasioso, todo lo que confunde, lo que no es que quiero que sea.

Finalmente te pido, te ruego, adelanta el tiempo, manipula los segundos, los días, para que la posibilidad de otra máquina elimine el recuerdo de la tuya. Quiero desear, quiero crear, quiero sentir. Así que destruye, destrúyelo todo, enciende el interruptor y deja que acá no se encuentre nada... Deja que aquí no se encuentre nadie.

Septiembre.

Todos nos engañamos.
Todos nos vemos pero no nos observamos.
Todos éramos, pero no somos.
Todos creímos.
Todos dudamos.

Siento.
Observo.
Dudo. Todos dudamos.
Pienso.
Imagino.
Desisto.

Ellos suponen.
Ellos hablan. Todos escuchamos.
Ellos callan, ellos escuchan.
Ellos, todos, ninguno entiende.

Nada es, todos eran,
Tú, yo, no fuimos, no seremos.
Nadie entiende. Nadie es.
Pienso. Todos pensamos.
Imagino. Todos imaginamos.
Desisto. Algunos, sólo algunos, lo harán.