domingo, 25 de agosto de 2013

Síndrome de Superhéroe

Cuando cerrabas tus ojos, te veías en la cima de una montaña alzando los brazos, girando, sonriendo. Recuerdo como me decías, que el mundo era un lugar maravilloso en el que crearías diez mil cosas de diez mil maneras, que el tiempo era una herramienta para tus ambiciones y gracias ello podrías dejar rastro en este mundo que tanto amabas, que cambiarías todo aquello que nos hacía infelices, reemplazándolo por algo nuevo, grande y genial.

Pero hoy, abro mis ojos y te veo quieto, sin expresión, no sonríes...No giras. Hace mucho no hablas. Tus ojos no tienen brillo, no has construido nada, ¡Me mentiste! Lo único que hemos logrado es que aquello que nos hace infelices aumente y nos consuma, que odie el mundo que amabas, ¡Que quiera destruirlo todo!

Cuando cerrabas los ojos, me decías que veías fragmentos cálidos, un cielo azul, un cielo naranja. Y de tus ojos a veces salían lágrimas, rastros de tu pasión, rastros de tu extrema empatía. Sé que querías luchar, tus ojos brillaban e irradiaban ambición, tanta era tu confianza que cuando estaba contigo sentía que todo sería posible...  

Y hoy, abro mis ojos, y veo un agujero, una caja y carne que huele a excremento, nada hay en el cielo, y si lo hay no soy capaz de verlo, debo estar enferma, lo sé, Y todo sigue moviéndose, pero nada cambia,y me burlo de mí misma porque estás al frente mío pero frío, pálido, irreconocible. Debo estar loca, lo sé. Y el agujereo en el que te encuentras pronto borrará tu existencia y así abra o cierre mis ojos con el tiempo dejaré de recordarte... Y ahora te odio, te detesto, te aborrezco, porque no fuiste el héroe, fuiste el villano, porque me diste esperanzas para luego pisotearlas y acabar con todo, porque no me dejaste nada, ni si quiera tu rastro, porque no estas creando nada, porque estas tirado en esa pila de tierra, porque no respiras, porque ya no existes, porque de tus ojos ya no salen (ni saldrán) más lágrimas.