El viajero levanta el brazo y toca el cielo, agarra las nubes, las transforma y acomoda. El viajero mira hacia arriba, mira hacia el frente, no retrocede, pero no se anima a avanzar, no por temor sino tal vez porque en el fondo de su ser él sabe que por mas que avance y abandone el lugar donde se encuentra, este lugar y todos los que recorrerá jamas cambiaran. Entonces, ¿Por qué te haces llamar viajero? si sigues quieto e inmóvil como si tu vida fuera fugaz y se escapara de este mundo. Dime viajero que no viaja si mi mente se estanca y no puedo comprenderte, si tú al igual que yo no comprendes cuál es en sí el verdadero viaje...Si la vida ha unido este cielo que transformas con el piso en el cual caigo únete conmigo y comencemos la verdadera jornada, tal vez viajar no sea movilizarse sino quedarse y no solo transformar las nubes sino todo lo que hay debajo de ellas, ¡ah! ya entiendo viajero, tu viajas porque vives ,y aunque no te muevas, tu entorno siempre esta cambiando, la quietud es el movimiento, el movimiento es la muerte, tu eres un viajero porque no huyes, tu eres un viajero porque desde que naciste comenzaste la jornada.